La ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán (Operación Furia Épica) ha desatado un terremoto financiero global este 2 de marzo de 2026. El Ibex-35 ha sufrido su mayor caída en casi un año, arrastrado por el temor a un bloqueo en el Estrecho de Ormuz que dispare la inflación. Con el barril de Brent subiendo un 8,5% y el euro perdiendo terreno frente al dólar, los inversores huyen hacia activos refugio ante la amenaza de una crisis energética mundial.
El Ibex-35 sufre su peor jornada desde abril de 2025
La incertidumbre geopolítica ha castigado con dureza a los grandes valores españoles. El selectivo nacional ha perdido 481,9 puntos, cerrando en los 17.878,9 enteros. El pánico se ha cebado especialmente con el sector textil y la banca:
- Inditex: Se desploma un 4,86%.
- Banco Santander: Cede un 4,84%.
- BBVA: Baja un 3,87%.
A nivel internacional, la tendencia es idéntica: el Nikkei de Tokio cayó un 1,35% y Wall Street ha abierto en rojo, con el Dow Jones perdiendo más de 500 puntos en las primeras horas de sesión.
Ormuz: El “tapón” que amenaza la economía valenciana
El Estrecho de Ormuz es el punto neurálgico del conflicto. Por este corredor transita el 20% del petróleo mundial y gran parte del gas natural licuado. El cierre de operaciones por parte de gigantes navieros como MSC y Maersk en la zona ya está provocando:
- Encarecimiento del crudo: El barril de Brent ha escalado hasta los 79,05 dólares. Los analistas advierten que si llega a los 100 dólares, llenar el depósito en Valencia costará 15 euros más.
- Colapso logístico: El Puerto de Valencia, eje clave del Mediterráneo, se prepara para retrasos, desvíos de buques y sobrecostes que afectarán directamente al precio de los productos de consumo.
- Euro débil: La moneda única ha caído por debajo de los 1,17 dólares, ya que el mercado busca refugio en el dólar y el oro.
Incertesa global e inflación
El impacto final dependerá de la duración del conflicto. Si el bloqueo de suministros se prolonga, el efecto en cadena sobre el transporte y las mercancías podría reactivar una espiral inflacionista que el Banco Central Europeo (BCE) trataba de contener.